Viendo esos ojitos, esa sonrisa, ese penachito de pelo... ¿quién se atrevería a aderezar tales encantos con cebolla, aceite de oliva, ajo y sal...? La pregunta queda en el aire; la respuesta, en el plato. -Yo no me atrevería con este tomate. Sniff-
Uy le mosquito!! Si supieras que como, literalmente gritaba: comeme!!! Bueno, asi lo entendia yo... pues te explico, el decia que no queria acabar lleno de moho etc... o sea, eso entendi yo, y... al final, le puse aceite y una pizca de sal, y... me lo comi...!!! Pues la verdad, casi me averguenza decirlo...
Si un día me siento a comer un tomate, no podré olvidar esos ojos. La conciencia me va a joder hasta que, por desesperación, tendré que optar por asesinarlo.
¡Qué tomaticidio...! me persigue el tomate. Tanto es así, que para intentar olvidar esta carnicería (perdón, quise decir, verdulería) he salido pitando de aquí a otro blog. He ido a parar a uno de un amigo argentino, y al verme tan pálido, lñivido, gélido... me ha dicho: "¿pero qué os pasa, mosquito...? Estás blanco. Vení acá y TOMATE algo, verás como seos pasa. ¡Me persigue el tomate!
Ahora entiendo porque las dos plantas que plante de pimientos no dan pimientos, y las dos de berenjenas no dan berenjenas... No quieren acabar COMO tomate COMO!! quizas sea el principio de la huelga verduril...La revelion verdequedura!! UUfff! Despues de esta creo que tendre que pensarmelo y volverme mineraliana... aunque... y si los minerales tambien tienen ojos...??
diaadia exlamó: "UUfff! Despues de esta creo que tendre que pensarmelo y volverme mineraliana... aunque... y si los minerales tambien tienen ojos...??" --- Ojito con los minerales, Nadia, que hay algunos que tienen el corazón de piedra.
8 comentarios:
Viendo esos ojitos, esa sonrisa, ese penachito de pelo... ¿quién se atrevería a aderezar tales encantos con cebolla, aceite de oliva, ajo y sal...?
La pregunta queda en el aire; la respuesta, en el plato.
-Yo no me atrevería con este tomate. Sniff-
Uy le mosquito!! Si supieras que como, literalmente gritaba: comeme!!! Bueno, asi lo entendia yo... pues te explico, el decia que no queria acabar lleno de moho etc... o sea, eso entendi yo, y... al final, le puse aceite y una pizca de sal, y... me lo comi...!!! Pues la verdad, casi me averguenza decirlo...
Estaba buenisimo!!!!!
Y creo, que no perdio la sonrisa...
Bueno, asi me lo imagino yo!!!!
Si un día me siento a comer un tomate, no podré olvidar esos ojos. La conciencia me va a joder hasta que, por desesperación, tendré que optar por asesinarlo.
:O
¡Qué tomaticidio...! me persigue el tomate. Tanto es así, que para intentar olvidar esta carnicería (perdón, quise decir, verdulería) he salido pitando de aquí a otro blog. He ido a parar a uno de un amigo argentino, y al verme tan pálido, lñivido, gélido... me ha dicho: "¿pero qué os pasa, mosquito...? Estás blanco. Vení acá y TOMATE algo, verás como seos pasa.
¡Me persigue el tomate!
Ahora entiendo porque las dos plantas que plante de pimientos no dan pimientos, y las dos de berenjenas no dan berenjenas... No quieren acabar COMO tomate COMO!!
quizas sea el principio de la huelga verduril...La revelion verdequedura!!
UUfff! Despues de esta creo que tendre que pensarmelo y volverme mineraliana... aunque... y si los minerales tambien tienen ojos...??
diaadia exlamó: "UUfff! Despues de esta creo que tendre que pensarmelo y volverme mineraliana... aunque... y si los minerales tambien tienen ojos...??"
---
Ojito con los minerales, Nadia, que hay algunos que tienen el corazón de piedra.
Hooo que bonito este tomate!!!
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